1988 fue un gran año para el metal



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Estos son los 10 discos fundamentales de ese año y que deben estar en la colección de cualquiera que se haga llamar “metalero”.

Es inevitable empezar a recordar lo que sucedía hace 10, 20 y 30 años. Sí, es de no creer, pero 1988 fue hace 30 años y pensar que estos discos que se postearán a continuación llegaron al tercer piso nos hace sentir viejos, sin duda, pero nos demuestra que la música ya no es como antes.

Es verdad, el comentario anterior es el del “tío borracho” que se deprime a las doce de la noche del 31 de diciembre, pero si comparamos estos discos con lo que se ha publicado en los últimos años, nos daremos cuenta (incluso comparando los últimos discos de las bandas acá citadas), que la producción de nuevas placas discográficas se ha vuelto un tema de trámite más no de convicción.

Empecemos con este listado que, aunque no plantea un orden específico, sí busca resaltar algunos de los mejores discos publicados en ese año.

Death, Leprosy

Fue el segundo disco de esta banda precursora del death metal. El álbum se publicó bajo el sello Combat Records (casa de grupos como Megadeth, Possessed, Carcass y Napalm Death, entre otros).

Para esta segunda placa, la agrupación estaba integrada por Chuck Schuldiner, Rick Rozz, Terry Butler (hoy en Obituary) y Bill Andrews. “Leprosy”, tiene una duración de 39 minutos y de él se destacan los temas “Leprosy”, “Pull de Plug”, “Forgotten Past” y “Open Casket”.

Anthrax, State Of Euphoria

El sonido thrash metal de Anthrax (originarios de Nueva York, de una colonia italiana), se consolidó en este disco, su cuarta placa discográfica. El álbum cuenta con una excelente ingeniería y producción a cargo de Alex Perialas y Mark Dodson.

Y aunque “State Of Euphoria” no tuvo la misma recepción de su antecesor “Among The Living”, logró ocupar la posición 30 de Billboard 200 y fue certificado como Disco de Oro.

Guns N’ Roses, Lies

Muchos no consideran este álbum como parte de la discografía de los “Gunners”, porque en realidad se trata de un compilado de temas en vivo, covers y canciones acústicas. Sin embargo, contiene rarezas que lo hacen una pieza de colección, además de contar con “Patience”, una de las baladas más importantes de la década de los 80.

Adicionalmente, para no ser un disco de estudio, logró la nada despreciable cifra de 13 millones de unidades vendidas.

Slayer, South Of Heaven

Después del exitoso y mítico “Reign In Blood” la tarea no era sencilla para Slayer. Por eso decidieron trabajar nuevamente al lado del productor Rick Rubin. La decisión fue sin duda acertada.

El disco fue certificado Oro en Canadá y Estados Unidos. Por su parte, en el Reino Unido el disco fue certificado como Plata. Varias publicaciones le dieron una crítica positiva, sin embargo, Rolling Stone lo calificó con una sola estrella.

Ozzy Osbourne, No Rest For The Wicked

Dos años después del lanzamiento del disco “The Ultimate Sin”, Ozzy presentó este disco en el que haría su debut el virtuoso Zakk Wylde (conocido por su banda Black Label Society).

También acompañaron a Ozzy en este trabajo el baterista Randy Castillo y el bajista Bob Daisley. El disco tiene grandes temas como “Miracle Man”, “Demon Alcohol” y “Crazy Babies”.

Metallica, … And Justice For All

Aun cuando hace poco se dio a conocer que Lars Ulrich (Baterista), borró por completo el bajo del máster original de este disco, solo para que su batería sonara mejor, este disco puede estar fácilmente entre los tres mejores trabajos de Metallica.

Contaron con la producción de Flemming Rasmusen, además, con este disco debutó oficialmente Jason Newsted. “… And Justife For All” abrió las puertas a un sonido técnico y no tan explorado por Metallica, con temas que iban desde los cinco hasta los diez minutos.

Sin duda un trabajo de mucha calidad del que se desprendió el sencillo “One”, que llegó a la posición seis de Billboard, y con el cual Metallica ganaría su primer premio Grammy en 1990.

Iron Maiden, Seventh Son of a Seventh Son

Para muchos, este es el primer álbum conceptual en la historia del metal. Narra la historia de un vidente, quien fue el séptimo de hijo de un séptimo hijo. Cada canción relata una parte de la vida de este personaje, desde su nacimiento con “Moonchild”, hasta su muerte con “Only the good die Young”

El disco ocupó el lugar 12 en Billboard y fue certificado con Oro en Estados Unidos, Inglaterra y Alemania.

Megadeth, So Far, so good… So what

La pelea entre Megadeth y Metallica llegaba a un punto interesante con la publicación de este disco. La banda de Mustaine publicaba su tercera placa con este trabajo, mientras que el cuarteto liderado por James Hetfield llegaba a la cuarta producción con “…And Justice For All”.

Con este disco, Megadeth entró a Billboard en la posición número 28. El trabajo incluye la canción “In My Darkest Hour”, dedicada a Cliff Burton, ex bajista de Metallica que había fallecido en 1986.

Danzig

Glenn Danzig debutó en solitario con este disco, tras su paso por las bandas Misfits y Samhain. Y si bien fue publicado en 1988, su éxito llegó en 1993, con el tema “Mother”, que empezó a escucharse en la radio y fue incluida como banda de sonido en algunas series y películas.

En “Danzig” colaboró James Hetfield en los coros de los temas “Twist Of Cain” y “Possesion”, sin embargo, no aparece en los créditos por falta de acuerdos en las discográficas Elektra y American Recordings.

Ministry, The Land of Rape and Honey

Al Jourgensen (nacido en Cuba y cuyo nombre es Alejandro Ramírez Casas), fundo Ministry a principios de los 80’s. Esta es su tercera placa, que además de tener una excelente calificación en All Music Guide (4.5/5), fue polémica por su portada, una fotografía retocada digitalmente que muestra un cadáver quemado en el campo de concentración alemán Buchenwald.